
¿Qué es el duelo?
En algún momento de nuestra vida podemos sentir dolor, tristeza o desesperanza ante una pérdida, ya sea por el fallecimiento de un ser querido, mascota, una ruptura sentimental o de amistad, un trabajo, nuestras expectativas, etc.
Estos sentimientos corresponden al duelo, que es el proceso de adaptación a una nueva realidad tras la pérdida de aquello que era muy importante para nosotros.
En este proceso podemos pasar por estados emocionales dolorosos que, sin embargo, son normales y nos llevan a una dirección: la aceptación y adaptación ante la pérdida. Este
proceso puede ser diferente en cada persona, depende de nuestras
individualidades y características de la pérdida.
Al igual que es normal sentir afecto por aquello que es importante para nosotros, también es normal sentir
dolor cuando aquello que queríamos ya no está. De ahí
su nombre, duelo.
Fases del duelo:
En psicología distinguimos diferentes estados normales que podemos tener en éste proceso. No todos tienen que aparecer ni tienen por qué darse en este orden. Son los siguientes:
Etapa de la negación/shock:
La negación es un
proceso inconsciente que ocurre cuando lo sucedido es muy doloroso de procesar
para la mente y permite dar un espacio para amortiguar el golpe. Aunque parezca
una opción poco realista, tiene su utilidad para nuestro organismo. Ayuda a que
el cambio de estado de ánimo no sea tan brusco. Por lo que es normal
encontrarnos con una sensación de que lo que ha ocurrido no es verdad o nos
cueste hacernos a la idea.
Etapa de la ira:
En esta etapa
aparece rabia, resentimiento y sensación de injusticia que son fruto de la
frustración que produce saber que se ha producido la pérdida y no podemos hacer
nada para evitar o modificar la situación.
Al no encontrar una solución, aparece una fuerte sensación de enfado que se proyecta en todas las direcciones.
Etapa de la negociación:
En esta etapa se intenta crear una ficción que permita ver la muerte o pérdida como una posibilidad que estamos en posición de impedir que ocurra y buscamos estrategias. De algún modo, ofrece la fantasía de estar en control de la situación.
Puede
darse antes o después de la pérdida.
Etapa de la depresión:
Aparece tristeza
y vacío al entrar en contacto con la realidad de la pérdida. En esta etapa es
normal que nos aislemos, notar cansancio y sentirnos incapaces de concebir la
idea de que vayamos a salir de este estado de tristeza y melancolía.
Necesitamos tiempo.
Etapa de aceptación:
En esta estapa se acepta la perdida y se aprende a convivir con aquello que no está. No se trata de una etapa feliz, sino una etapa de cansancio y paz. Poco a poco se recupera la capacidad de experimentar alegría y placer.
Hemos visto que el duelo es un proceso normal ante una pérdida. En
psicología trabajamos acompañamiento para poder facilitar las fases que
atravesamos y poder prevenir posibles complicaciones.